miércoles, 6 de marzo de 2013

Nunca llega.



Necesito salir corriendo,
volver andando,
acercarme a ti despacio
y largarme cuando 
vea que el tiempo
me empieza a echar el lazo.
Qué porquería de pasado
y qué pasado quedó ya, 
sigo siendo el de siempre, 
pero no me quieres ver más.
Yo tampoco quiero verte,
puedes largarte 
y no volver aunque
necesites de mí. 

He sufrido por todo
y no
ha merecido
la pena,
he hablado
con paredes y han sabido
escuchar más y mejor
que cualquiera. 
El problema
es lo que no
llegué a decirte, 
lo que sí pensé
pero no solté jamás. 
Eso que me está
destrozando por dentro,
como que esas
piernas me tienen sediento
del agua que brota por ellas.
Dispuesto a todo
por amor
y a nada por odio,
dejémonos los labios. 
La mejor
venganza 
se llama perdón, 
la mejor 
sensación, 
paz interior, pero,
qué difícil queda cuando no soy yo.

A veces podría
haberte dicho 
y preferí callarme. 
Podría haberme ido
pero me dije que no, 
que mientras sigas conmigo,
seguiré también yo. 
Qué sabremos
de amor con el corazón
por estrenar,
que no entre nadie, 
no siendo que te arrepientas. 
Dime que no,
que prefieres olvidarme,
olvidarlo. 
Que prefieres
el pasado mucho antes 
que el presente, 
que lo de antes
fue importante 
pero lo que viene 
también va a afectarte. 
Me pides tanto
y qué poco me das.
Me das palabras, y yo
sólo quiero un beso tonto
que nunca me llega.




[Una vez más, le dejo espacio en el blog a Darío o @___RAGE , qué grande].

No hay comentarios:

Publicar un comentario