miércoles, 20 de marzo de 2013

La culpa fue del piano, lo juro.

El libro de poemas comienza con letra cursiva y tachones del poeta anónimo que escribió bajo los efectos del opio. Éstas son sus primeras palabras:

Poesía es verte tocar el piano desnudo.
Descubrir como tus dedos pasean cautelosos entre notas blancas y negras jugueteando con el silencio de la habitación.

Poesía es observar como tu rostro –agotado- varía dependiendo de la velocidad con la que desahogas la tristeza de tu corazón.

Poesía es tu cuerpo sin ropa respirando frente al instrumento que alimenta tu sonrisa.
Son tus labios susurrando una melodía aún no creada.

Poesía es tu voz ronca tarareando una canción que nace lentamente del ritmo que maneja la yema de tus dedos.
Es tu clavícula apareciendo y escondiéndose acompañada de la eterna sensualidad de tu piel.

Poesía son tus ojos recorriendo la habitación y encontrándome en un rincón, calmada, disfrutando del espectáculo que realizas con un par de trazos.
Es tu “te quiero” dicho en voz baja y apenas sonora.

(Quizás por miedo a que te escuche.
Quizás por temor a enamorarte.
Quizás por pánico al compromiso.
No sé)


La película se basa en dos personas compartiendo habitación.
El chico, toca apasionadamente el piano evadiéndose completamente del entorno que le rodea. (Desnudo)
La pequeña
, observa cómo el hombre que tiene enfrente se hace pedazos manchando todo de dolor.
Y aún así, cómo le atrae.
Piensa en levantarse, ocupar el espacio que nace entre sus brazos y perderse en la piel cálida que tiene ante sus ojitos tristes.
Él, más sexy que nunca, dibuja entre sus problemas un lívido velo que le separan del instante en el que las notas agudas resuenan por encima de la angustia reflejada en su mirada.


Menudo desastre.
Chica quiere chico.
Chico teme enamorarse.
Chica sufre.
Chico se marcha.
Chica pasa página.
Chico echa de menos a chica.
Y así siempre.

Dos personas meciéndose en la cuerda floja tejida por el amor.
Dos seres incapaces de expresar un "no te vayas" a tiempo.
Dos cuerpos rendidos al placer con fecha de caducidad.
No somos más que eso.

Pero... volviendo a la obra de teatro.
La actriz número 1 decide levantarse del sofá y aproximarse al actor número 2.
Ambos se miran y sin dejar de escuchar la melodía compuesta por el actor número 2, se besan.
Y de golpe, como si se tratara de la calma previa a una gran tormenta, nace la insonoridad completa en la sala.
El actor número 2, temblando, desabrocha la cremallera del vestido que cubre la piel de la actriz número 1.
Ella, con una sonrisa de femme fatale, comienza a trepar lentamente por el cuello del hombre que ésta noche ocupará hueco en su cama. (Pero no en su corazón)
Una vez desnuda y acurrucada en el suelo, el actor número 2 comienza a jugar con la presa cazada.
Ella rendida al placer:
Gime, ríe, calla, suspira.


¿Eres consciente?
Pudimos ser eternos pero no nos atrevimos.
¿Qué es lo que pasó entre tú y yo, cabrón?
¿A caso no querías amanecer con mis brazos enredados en tu pecho?
¿No decías que mi sonrisa era tu sonrisa?
¿No susurrabas que mis uñas en tu espalda eran poesía?
¿No asegurabas que tu lengua en mi piel era pincel sobre lienzo?
Fíjate, tanto arte escondido en nuestras manos y nosotros tan artistas sin talento.
¿Qué es lo que pasó?
Supongo que el problema es que quisimos no planear nada mientras el corazón ya estaba preparando las ilusiones que más tarde destrozaríamos.  

Puede ser.
Ya estamos en la última página del libro.
La portada es algo lejano, al igual que la emoción de comenzar algo nuevo.
Los personajes que te han acompañado a lo largo de la novela se desvanecen dejando una estela en la estantería de papeles favoritos.
Erik se despertó y Norae, seguía a su lado.

Tú sonríes al descubrir que la última frase del libro concluye en:

"-¿Te despertarás mañana a mi lado impidiendo que te eche de menos?
  -Acabarás echándome de más, aún así aquí me tienes. Seguiré a tu lado, idiota.
"

Se acaba el soneto.
Salen los créditos de la película. 

Se cierra el telón.

Termina el libro.

Fin.

martes, 12 de marzo de 2013

Ni París se puede comparar contigo, cariño.

Te escribo en silencio procurando que el resto de personas no descubran la relación que tenemos.
Susurro al papel con voz añiñada lo mucho que te quiero.
A ti. Tú que me abrazas las noches tristes regalándome un refugio de pasión.
A ti. Tú que gimes al pincel cuando suave, poco a poco, trepo por tu piel.
Llevo incontables días buscando tu aroma en los tiernos pliegues de las sábanas.
Pero te has vuelto a ir.
Au revoir mon coeur, regresa pronto.

Las vigilias a solas esperando tu llegada se hacen desidiosas, llenas de espinas, eternas.
Aún así no pierdo la esperanza.
Sé que cuando más asfixiada esté,
cuando más te necesite,
volverás.
Con esos labios invernales besando mis heridas.
Lamiendo las cicatrices causadas por el juego de caer siempre con la misma piedra.
Tú siempre vienes, cielo.
(Quizás por eso te amo tanto. Es probable que sea uno de los motivos para tener esta adicción a ti semejante a la dependencia del drogadicto con la cocaína. No sé).Siempre vago pagando al papel con un par de monosílabos a cambio de unos gramos más de tu ser.
Lo sé.
Es contradictorio este querer:
Te ansío pero sufro cuando no te llego a poseer.

Pero... En definitiva.
Gracias por llenar la caja de cartón que tengo por corazón de emociones.
Gracias por pintar el gris de mi rutina con tu poema cromático.
Gracias, Poesía.
Nunca me separaré de ti.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Nunca llega.



Necesito salir corriendo,
volver andando,
acercarme a ti despacio
y largarme cuando 
vea que el tiempo
me empieza a echar el lazo.
Qué porquería de pasado
y qué pasado quedó ya, 
sigo siendo el de siempre, 
pero no me quieres ver más.
Yo tampoco quiero verte,
puedes largarte 
y no volver aunque
necesites de mí. 

He sufrido por todo
y no
ha merecido
la pena,
he hablado
con paredes y han sabido
escuchar más y mejor
que cualquiera. 
El problema
es lo que no
llegué a decirte, 
lo que sí pensé
pero no solté jamás. 
Eso que me está
destrozando por dentro,
como que esas
piernas me tienen sediento
del agua que brota por ellas.
Dispuesto a todo
por amor
y a nada por odio,
dejémonos los labios. 
La mejor
venganza 
se llama perdón, 
la mejor 
sensación, 
paz interior, pero,
qué difícil queda cuando no soy yo.

A veces podría
haberte dicho 
y preferí callarme. 
Podría haberme ido
pero me dije que no, 
que mientras sigas conmigo,
seguiré también yo. 
Qué sabremos
de amor con el corazón
por estrenar,
que no entre nadie, 
no siendo que te arrepientas. 
Dime que no,
que prefieres olvidarme,
olvidarlo. 
Que prefieres
el pasado mucho antes 
que el presente, 
que lo de antes
fue importante 
pero lo que viene 
también va a afectarte. 
Me pides tanto
y qué poco me das.
Me das palabras, y yo
sólo quiero un beso tonto
que nunca me llega.




[Una vez más, le dejo espacio en el blog a Darío o @___RAGE , qué grande].

viernes, 1 de marzo de 2013

Amantes nocturnos, besos diarios.


Prefiero una cama antes que cualquiero otro sitio.
Eso sí, a ti dentro, que no me quede solito. 
Solísimo y el sol por la ventana, más sólo que la una.
Con una, pero sin nada. 

Y si quieres decir algo, escríbelo.
Si quieres gritar todo, grítalo.
Si quieres no hacer nada, hazlo. 
Si quieres llorar...
Vuelve a escribirlo. 

Voy sin causa y sin efecto.
Me duele el paso de todo pero no pasa nada nada, 
el tiempo jode, sobretodo el de sus besos lentos. 
Amantes nocturnos, besos diarios,
cama y calor de otros planetas,
labios desorbitados. 

Tus ganas sin venir y yo esperando 
que se llegue mañana, olvidando 
sin pensar y pensando en olvidar.
Con lo poco que me cuesta sufrir 
y lo mucho que lo hago por ti.
Con lo que cuesta pensarte y nadar en el lodo.
Con lo que me cuesta verte, y te veo en todos lados. 

Tú tan todo y yo tan yo. 
Tú tan zorra y yo tan tuyo.
Tú tan ahora y yo tan luego.
Tú tan hielo y yo tan fuego.
Tú tan calma y yo tan lento.

Lento lo que pasa y las verdades que nos queman,
que nos pasan por encima
y nos aplastan,
arrebatan el corazón y venden el alma.
Me ofreces todo y no das nada. 
No prometas hoy lo que puedas dejar de pensar mañana.
Aprende a todo pero no ejecutes nada.
Puede que te arrepientas de salir cuando veas la puerta cerrada. 


[Texto de @___RAGE , disfrutad]