domingo, 16 de septiembre de 2012

Como si fuéramos estrellas fugaces.

Me limitaba a perderme en el iris de tu mirada y, con una sonrisa pícara, te pedía suavemente que aceleraras un poco más. Solo un poco
La comisura de mis labios exhalaba nicotina y mentiras jamás contadas. 
Nunca debiste enamorarte de mí
Nunca debiste regalar ilusiones jugueteando entre mis piernas. 
Soy incapaz de asegurar qué hora nos atrapaba de la madrugada. 
Pero, como en todas las historias, los pequeños e importantes detalles no están marcados en un reloj, en un calendario. Por lo que... ¿Qué importa el instante?
Ahí estaba yo y mis pupilas dilatadas. 
Llámalo excesos, llámalo inestabilidad, llámalo verano. 
Sonreía con cada gesto tuyo y, como si se tratara de un juego, te regalaba mi mirada más felina. 
Un guiño. Un suspiro. Unos gramos más. Un poco menos de realidad.
La siguiente escena que recuerdo es una habitación, un colchón y nuestra ropa cubriendo el suelo. 
Amanecí con tus manos acariciando mis costillas. Y yo -cobarde- huyendo de los sentimientos, de enamorarme, de querer sufrir a tu lado...te dejé aquella nota que debiste leer con un cigarro en la boca.
Imagino cada detalle.
Seguramente exhalaras un suspiro e intentando trazar un gesto de alegría, las ganas de más se apoderarían de tu mirada echándome de menos. 
Lo que tú no pensabas es que volvería a recostar mis sueños en tu almohada.
Lo que yo no sabía es que aquella servilleta -marcada con mi beso- la dejarías tú en mis sábanas.
A pesar de creer que teníamos una historia común. Y eso que tú me susurrabas un 'te quiero' en cada gemido...

Esto es lo que sucede en los cuentos que nos atrevemos a dibujar. Y supongo que... Siempre nos quedará la magia, los recuerdos y el saber que fuimos estrellas fugaces bailando en el cielo contaminado de Madrid































[Fotografía de... http://www.flickr.com/photos/mariaerreape 

Quédate a ver como las nubes lloran.


Atardece y lo único que busco entre las sombras, son unos brazos que rodeen mi cuerpo. 
Las nubes hablan de ti y el cielo susurra que te echa de menos
Hoy es un día en el que hasta el silencio ansía tu aroma; pero aún así yo callo y sonrío
Capturo cada momento en mi corazón y la ilusión, tiñéndose de naranja, musita que no puede aguantar más. 
¿Dónde estás?’ Gime el azul de la tristeza. ‘¿Por qué no vuelves?’ Musita el gris nocturno. 
Y mis labios, cansados de pasear entre el campo de mis colores, tiemblan pensando en aquel último beso que nos dimos. En aquel último respiro de tu aliento. 
Sigo buscándote en cada mota de polvo que pasea por mi piel. 
Y si es cuestión de confesar, nunca he dejado de quererte





[Fotografía de... http://www.flickr.com/photos/mariaerreape